La crisis económica golpea a la industria: Bodegas Bianchi ajusta su plantilla con despidos y retiros voluntarios

La histórica bodega de San Rafael profundiza su ajuste en medio de la recesión generada por las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei que son apoyadas por el gobernador Alfredo Cornejo. Tras meses de dificultades financieras, ya hubo despidos y avanza un plan de retiros voluntarios.

La histórica Bodegas Bianchi atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia. A seis meses de iniciar un proceso de renegociación con acreedores para evitar el concurso preventivo, la empresa comenzó una fuerte reducción de personal en un contexto de profunda crisis económica y caída del consumo.

En los últimos días fueron despedidos 17 trabajadores y la firma puso en marcha un plan de retiros voluntarios, por lo que no se descartan nuevas desvinculaciones. La medida forma parte de un proceso de reestructuración impulsado tras el deterioro financiero de la empresa, que acumula un pasivo superior a los 350 millones de dólares en cheques rechazados.

Desde la bodega atribuyen la decisión a la necesidad de «optimizar recursos» y preservar la sustentabilidad del negocio. Sin embargo, el ajuste se produce en un escenario de fuerte retracción del mercado interno, con una pronunciada caída en el consumo de vino como consecuencia de la recesión que atraviesa el país.

El caso de Bianchi se suma a una larga lista de empresas afectadas por el modelo económico del Gobierno nacional, caracterizado por la caída de la actividad, el desplome del consumo y la pérdida de puestos de trabajo. En San Rafael, la incertidumbre crece entre los trabajadores y sus familias, mientras una de las empresas emblemáticas del sur mendocino enfrenta un escenario que refleja el impacto de la crisis sobre la producción y el empleo.