Asfalto roto: calles que aíslan y una Vialidad provincial ausente en Cañada Seca

El concejal Néstor Ojeda presentó un Proyecto para exigir a la Dirección Provincial de Vialidad una respuesta urgente ante el grave deterioro de las calles Larga 3, 5 y 9, en el distrito de Cañada Seca.

Las arterias, que nacen en la Ruta Nacional 143 y conectan con el río Atuel, se encuentran en un estado crítico: asfalto de vieja data prácticamente desaparecido, baches de gran tamaño, tramos intransitables y falta total de iluminación y señalización. Esta situación no solo dificulta la circulación cotidiana, sino que representa un riesgo concreto para la seguridad vial, con accidentes ya registrados, especialmente de motos y bicicletas, principal medio de transporte de muchas familias de la zona.

El proyecto expone además el impacto social y productivo del abandono: vecinos que sufren roturas en sus vehículos, familias con hijos menores que deben trasladarse a escuelas de Salto de las Rosas, Atuel Norte o Villa Atuel, y productores agropecuarios que dependen de estas vías para el ingreso de insumos y la salida de su producción. Cada lluvia transforma las calles en lodazales intransitables, aislando al paraje y profundizando la desigualdad territorial.

Ojeda puso el foco en el mal funcionamiento y la falta de respuesta de Vialidad Provincial, señalando que el deterioro lleva años sin soluciones concretas pese a los reclamos vecinales y la visibilización del problema en medios locales. En ese contexto, el Concejo Deliberante solicita formalmente tareas de repavimentación, reparación de banquinas, iluminación y señalética, como condición básica para garantizar seguridad, conectividad y desarrollo.

La iniciativa vuelve a dejar en evidencia una deuda estructural del Estado provincial con zonas rurales que, lejos de integrarse, hoy ven cómo las calles, en lugar de conectar, aíslan.