PERAS A LOS OLMOS Y EXPLICACIONES AL INTENDENTE: cosas que nunca se deben esperar

En los últimos días se ha podido observar que la fachada del Palacio Municipal ha quedado oculta detrás de una lona verde que limita la visión hacia el interior y que dificulta el transito normal y habitual por la vereda en cuestión.

 

No hace falta un plus de inteligencia superior a la media para comprender que detrás de esa lona verde hay una obra en desarrollo, ¿pero de que clase de obra se trata? ¿Porque ningún funcionario municipal lo anunció públicamente? ¿se sometio a una consulta general o discusión pública sobre la modificación del edificio municipal, constituyendo este uno de los patrimonios edilicios de la historia departamental?.

 

 

Como es habitual en la gestión del licenciado Walther Marcolini, las preguntas abundan y las respuestas son escasas.
Con algo de información a la que pudimos acceder y moviéndonos en el terreno de las simples especulaciones, allí se estaría desarrollando una ampliación del frente del Municipio, donde se ubicaría una especie de filtro ciudadano, al modo Morales (Gerardo Morales, Gobernador de Jujuy) con connotaciones claramente de control y manipulación de la información, asi las cosas ya no sería tan fácil ingresar al municipio a realizar un trámite, desde su inauguración habrá que superar esos filtros administrativos. Además un ascensor completarían la misteriosa obra.

 

Si pensamos que el licenciado Marcolini fue capaz de viajar a Rosario a buscar una empresa para la construcción de las obras más importantes de su gestión, si puede pagar sueldos millonarios a asesores que son foráneos y tienen domicilio legal en Puerto Madero, incluso si paga contratos de mas de $600 mil pesos por refacciones de escuelas sin que lo sepa ni siquiera su propio contador, no resultaría extraño que lleve adelante una obra sin brindar los detalles mínimos: por licitación o por administración, monto, plazos de finalización, características, en fin… lo esperable como para igualar los estándares mínimos de una gestión ordenada y transparente.

 

 

¿Y el Concejo Deliberante?, si, claro, esta al lado del municipio, pero la pregunta es: ¿fue sometida a debate en el cuerpo deliberativo la obra? ¿Por qué no se mencionó públicamente? ¿ ya solicitaron los ediles toda la información correspondiente para evaluar conveniencia de la obra y costos?

 

 

Así, entre el disruptivo Marcolini, que no le gusta dar muchas explicaciones y lo ha convertido en un especialista en construir castillos en el aire y un Concejo Deliberante que no le gusta inmiscuirse mucho en la cosa pública, hoy tenemos una lona verde, que al irse, el día que finalice la obra, podremos recién saber que hay detrás de ella, o tal vez pronto, en un gesto de orden, transparencia y compromiso de gestión, una conferencia de prensa sea el escenario para anunciar púbicamente lo que allí esta sucediendo, aunque en realidad, de chicos nos enseñaron que no se le piden peras al olmo.