La recaudación se desplomó otro 7,4% y Caputo planea nuevos ajustes

La recaudación cayó 7,4% real en junio y dejó al Gobierno frente a un problema cada vez más evidente: el superávit se sostiene con menos ingresos y más ajuste. La caja no acompaña y la motosierra tiene cada vez menos lugares donde cortar.

 

Los recursos tributarios llegaron a $20 billones. Subieron 23,7% nominal contra junio del año pasado, pero quedaron casi diez puntos por debajo de la inflación estimada. También fueron menores a los de mayo, cuando la recaudación había superado los $21 billones por el fuerte ingreso de Ganancias de sociedades.

La peruanización de la economía argentina ya es un hecho. Y se nota primero en la recaudación: el IVA, termómetro de la formalidad, cae -7,2% real vs 2025. No es el único: aportes personales -4,6% y contribuciones patronales -3,3%. Todo lo vinculado al trabajo formal retrocede. ¿Por qué pasa esto? Porque entre el inicio del gobierno de Milei y hoy, más de 300.000 asalariados perdieron su empleo formal. ¿A dónde fueron? A la informalidad: +160.000 asalariados informales y +420.000 cuentapropistas informales.

El golpe más fuerte vino por las retenciones. Cayeron 27,8% nominal y aportaron $881.128 millones. Los derechos de importación crecieron 13,8% y dejaron $545.789 millones. Del otro lado, créditos y débitos sumó $1,4 billones, Bienes Personales $1,7 billones y combustibles $674.831 millones, con una suba de 70,4%.

Este superávit en Argentina es una estafa para el que paga impuestos. Porque vos pagás impuestos para que el Estado te devuelva algo. Obra pública, educación, salud, seguridad. Eso es lo básico de cualquier Estado capitalista. Pero acá te cobran igual y después te dicen que no hay plata para nada.