Avanza el fortalecimiento de la gestión de residuos en General Alvear

En General Alvear continúa consolidando el sistema de gestión de residuos sólidos urbanos a partir del fortalecimiento de la recolección diferenciada y la instalación de puntos limpios, lo que permitió mejorar notablemente el funcionamiento de la Planta de Tratamiento.

Desde la Asesoría de Gestión Ambiental se informó que, gracias al trabajo sostenido de los últimos meses, hoy la planta opera mayoritariamente con residuos secos. Este avance es resultado de una tarea articulada entre el área ambiental, la Dirección de Servicios Públicos y la cooperativa de trabajo Anulen Suyai, encargada del funcionamiento del predio.

En ese marco, se reforzó la recolección diferenciada de materiales reciclables como plástico, cartón y aluminio. Una vez por semana, en los sectores donde opera la minicargadora con camión abierto, los vecinos separan estos residuos, lo que facilita su recuperación y tratamiento. A su vez, los integrantes de la cooperativa recorren los barrios con carros destinados exclusivamente a la recolección de residuos secos.

Esta modalidad permitió incrementar la participación vecinal y optimizar el sistema, reduciendo la presencia de residuos húmedos en la planta. De esta manera, se mejora la seguridad y la salud de los trabajadores, se evitan atascos y roturas en la maquinaria y se prolonga la vida útil de los equipos.

Actualmente, el 97% de los residuos que ingresan a la planta son secos, un cambio significativo respecto a etapas anteriores, cuando los residuos llegaban mezclados. En cuanto a los puntos limpios ubicados en espacios públicos, se indicó que el nivel de separación es positivo, aunque se continúa trabajando en la concientización para evitar el depósito de residuos húmedos.

Desde el municipio recordaron que los contenedores verde, azul y amarillo están destinados exclusivamente a residuos secos y que el correcto uso de los mismos es fundamental para sostener el sistema.

Este esquema no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también genera un impacto ambiental y social positivo, al permitir una mayor recuperación de materiales reciclables y fortalecer el trabajo de la cooperativa, que puede incrementar sus ingresos y su aporte a la economía circular local.