En 2017, la firma dio un paso clave al adquirir una nueva planta, una decisión que en su momento representó un crecimiento acelerado, pero la falta de consumo de estos últimos años la dejó expuesta a las fuertes oscilaciones de la economía argentina, esa vulnerabilidad, sumada a la crisis macroeconómica recurrente, terminó de sellar su destino.